DavidPurkiss

Hoy, de ida a la escuela de mi hija, me dice que le gusta llegar tarde porque a veces nos vamos caminando y tenemos más tiempo para platicar y ver cosas en el camino. Desde mi punto de vista, esto la estimula y la hace sentir bien.

Le digo que no todos los días podemos llegar tarde, porque nos regañan. Vamos a hacerlo de vez en cuando, pero no siempre, ya que de hacerlo siempre podría convertirse en un problema.

Le explico que no siempre lo podemos hacer, pues no es un buen hábito llegar tarde a todos lados. Sin embargo, aquí tenemos la posibilidad de llegar temprano y no sé si el hábito de hacerlo siempre es bueno cuando del otro lado está poder pasar un tiempillo más juntos.

Nos la pasamos muy bien caminando a la casa y a la escuela, y ese hábito no me parece nada malo, pues es un momento para convivir.

Está bien, o sea, es una chancita de 2 cuadras que tenemos nada más. Entonces, es cuestión de ir mediando a ver qué es lo que está mejor y qué es lo que está peor.